DEBATE EVALUABLE R1
El edificio Pato o “the Big Duck” es una de las construcciones más singulares y simbólicas de la reciente historia de la teoría de la arquitectura norteamericana de siglo XX, y resulto un elemento clave en las posteriores reflexiones aportadas por Robert Venturi en su ensayo “Aprendiendo de las Vegas”. Es la representación de como un edificio, a partir de su forma, es capaz de dar cuenta de su significado y de aquello que en él se realiza. Construido en 1931 por Martin Maurer, el dueño de un criadero de patos en Flanders, para la venta y cría de los mismos animales, el edificio se define a partir de una estructura realizada en madera y malla metálica finalmente acabada en cemento y estuco y aderezada con elementos como faros de un automóvil Ford T.
Robert Venturi, adopta el término “Duck” para referirse a un tipo de arquitectura simbólica en que la propia forma expresa la función y contenido de la misma; estableciendo una relación directa entre el espectador que circula y el edificio anuncio de la misma manera que se produce con lo que el mismo arquitecto denomina “Tinglado decorativo”. Robert Venturi habla de la “Teoría de lo feo y lo ordinario”. En su libro “Aprendiendo de las Vegas” el simbolismo olvidado de la forma arquitectónica. …Un edificio no debía ser vehículo para las ideas de un arquitecto. Hace una crítica por utilizar elementos feos y ordinarios para ¿porque defendemos el simbolismo de ordinario ,vía el tinglado decorado por encima del simbolismo de lo heroico vía el pato escultórico”. Desde mi punto de vista, ¿es Arquitectura o es Escultura?, o “ambas”. «La escultura es aquello con lo que tropiezas cuando retrocedes para mirar un cuadro», decía Barnett Newman en los años cincuenta. Era lo que era en o en frente de un edificio que no era un edificio, o lo que estaba en el paisaje que no era el paisaje.
NO PAISAJE, NO ARQUITECTURA, PERO LA ARQUITECTUTA PUEDE SER ESCULTURA O LA ESCULTURA PUEDE SER ARQUITECTURA
“TODO ES ESCULTURA”.
El ensayo de Rosalind Krauss «La escultura en el campo expandido» nos propone el plantearnos los límites y conceptos tradicionales de lo que puede ser la escultura y su evolución dejando de un lado la consideración del concepto clásico de monumento conmemorativo. Desde mitad del siglo XX las esculturas nos invitan a vivir unas sensaciones distintas dentro de un entorno de lo más variopinto en cuanto a lugares, materiales, espacios y contextos. Ya no tendríamos que ver la escultura como un monumento estático, sino como una vivencia que pone en común la relación con la arquitectura, el paisaje y el entorno. La idea de Krauss de que la escultura moderna dejó de ser un objeto autónomo para pasar a existir en el espacio intermedio entre arquitectura y paisaje abre nuevas e interesantes posibilidades a la hora de comprender el arte contemporáneo. A partir de un análisis estructuralista, Krauss muestra cómo la escultura se transforma en una serie de relaciones espaciales donde el emplazamiento, la intervención y la materialidad juegan un papel crucial. El artista contemporáneo se interesa por la materia, explorarla, en una búsqueda personal de sus intereses creativos, mezclando distintas técnicas y disciplinas y situándolas en nuevos espacios, de tal forma que el concepto de escultura se convierte en algo difícil de definir, pero sí se puede decir lo que no es y así nos habla de la nueva escultura posmoderna, la que se desarrolla en el campo expandido. La escultura no es paisaje ni arquitectura, pero él no paisaje puede ser arquitectura y la no arquitectura puede ser paisaje. Pero la Arquitectura puede ser al mismo tiempo escultura, al observarla como un objeto implantado en el paisaje, luego la arquitectura el paisaje y la escultura puede ser lo mismo, yendo más allá de lo que plantea Rosalin.
TODO ES ESCULTURA.
A partir del siglo XIX la escultura rompe con la lógica del monumento lo que derivó en una serie de “pérdidas” que la fueron posicionando en lo que R. Krauss llama una “condición negativa” (ni paisaje ni arquitectura). Esta doble negación es precisamente lo que permite la exploración. Surge así la escultura moderna más subjetiva y autorreferencial como lo pusieron de manifiesto el cubismo, el futurismo, la abstracción y el constructivismo, que se alejaron de la representación literal y se enfocaron en la exploración de formas, materiales. Podemos considerar que el término «ESCULTURA» para abarcar prácticas artísticas radicalmente diversas, esta “nueva” escultura busca desafiar límites lo que nos llevaría a explorar nuevas formas de expresión y significado y a la búsqueda de nuevos espacios, medios, técnicas y tecnologías, jugando en los límites de otras disciplinas, y alejándose de la centralidad de los materiales, además, busca establecer un diálogo con el público, realizar una crítica social, crear experiencias sensoriales esto le ha obligado a explorar nuevas formas de expresión y significado. En la Arquitectura actual podemos ver los planteamientos que hacen arquitectos como Zaha Hadid, Frank Gehry o Daniel Libeskind y muchos otros que con sus proyectos sobrepasan el límite de la concepción de Arquitectura y plantean los edificios como esculturas. A mi modo de ver estos retos resultan mucho más interesantes por el diálogo que se crea entre edificio/escultura/arquitectura y espectador. Me interesa especialmente cómo pueden alterar y resignificar el espacio y como nos llevan a nuevas experiencias sensoriales.
PARA MI TODO ES ESCULTURA.
Jaume Plensa. https://jaumeplensa.com.
Francisco Leiro.
Eugenio Merino.